CIENCIAS NATURALES Y EXACTAS

Hallan una nueva especie de palmera fósil que revela el desarrollo de palmares en el norte de la Patagonia

Un estudio realizado por especialistas del CONICET describe un nuevo género y especie de palmera a partir de fósiles encontrados en Río Negro. La abundancia de frutos y semillas preservados sugiere la existencia de extensos palmares en la región hace unos 20 millones de años.


Equipo de investigación Muci, Passalia, Iglesias y colegas en la zona del hallazgo en Río Negro.
Frutos fósiles de palmeras.
Pindocarpon chichinalensis, detalle de cortes y microtomografías de los frutos estudiados.
La abundancia de frutos y semillas preservados sugiere la existencia de extensos palmares en la región hace unos 20 millones de años.

Las palmeras pueden desarrollar una amplia variedad de formas y tamaños de frutos. Entre ellas, las especies de la tribu Cocoseae, poseen características diagnósticas evidentes: la presencia de tres "ojos" o poros de germinación en la base del fruto, probablemente mejor conocida por la especie monotípica actual, Cocos nucifera, de amplio uso y distribución. Según los especialistas, existe poco consenso sobre la historia biogeográfica de las palmeras Cocoseae, ya que hay pocos registros fósiles previos a nivel mundial.

El sector conocido como Valle de la Luna Amarillo, en el Área Natural Protegida Paso Córdoba en la provincia de Río Negro, atesora una diversidad de plantas, mamíferos y aves fósiles en estratos del Mioceno Inferior (con una edad de alrededor de 20 millones de años), que forman parte de la sección basal de la Formación Chichinales. Es precisamente en estos niveles que se han hallado notables acumulaciones de frutos y semillas petrificados de palmeras en excelente estado de preservación. Allí, especialistas del IIPG (CONICET-UNRN) y del INIBIOMA (CONICET-UNCo), presentaron un nuevo registro fósil de frutos de palmera basado en estudios anatómicos de más de 30 especímenes. Estos resultados fueron publicados en la revista especializada American Journal of Botany.

“El interés de estos nuevos hallazgos fósiles reside, por un lado, en el hecho de sumar valiosa información para comprender la historia evolutiva de las palmeras en particular y de las paleocomunidades vegetales sudamericanas y el contexto paleoclimático en que se desarrollaron durante el Cenozoico. Y por otro lado, en el hecho de expandir el conocimiento de un área de interés turístico y patrimonial como es el Área Natural Protegida Paso Córdoba”, expresa Luciana Muci del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN), y primera autora de la publicación. De este estudio también participaron los investigadores Mauro Passalia y Ari Iglesias (INIBIOMA, CONICET-UNCo).

Los detalles anatómicos de estos frutos fósiles fueron estudiados mediante cortes delgados observados al microscopio óptico y de epifluorescencia, además de microtomografías de rayos X. A partir de estas observaciones, y su comparación con frutos de palmeras actuales, los frutos petrificados fueron asignados a un nuevo género y especie (Pindocarpon chichinalensis) dentro de la subtribu Attaleinae (tribu Cocoseae, subfamilia Arecoideae). Además, la presencia de una característica inusual en la pared del fruto fósil sugiere una estrecha relación anatómica con la palmera actual sudamericana Syagrus romanzoffiana (conocida como palmera pindó).

Muci explica que el nuevo taxón descripto se destaca de otros registros previos “por ser uno de los frutos fósiles mejor conservados de palmeras de la tribu Cocoseae a nivel mundial y constituir el primer registro fósil inequívoco de la subtribu Attaleinae en el sur de Sudamérica”. Y añade: “Además, representa el registro más austral para esta subtribu en Sudamérica, sugiriendo que condiciones climáticas subtropicales se extendieron hasta el norte de la Patagonia al menos hasta el Mioceno temprano”.

De acuerdo al equipo de investigación, Muci, Passalia e Iglesias, la altísima concentración (de cientos a miles) de estos frutos y semillas en estratos de la sección basal de la Formación Chichinales y su amplia distribución en el área de estudio permiten interpretar la presencia de una comunidad de palmerales (palmar). Por otro lado, el hallazgo previo de grandes aves corredoras extintas (fororrácidos) en la paleocomunidad de Chichinales sugiere el desarrollo de una vegetación relativamente abierta, en donde la comunidad arbórea, dominada por palmeras, constituyó parches boscosos, como en las sabanas actuales.

Referencia bibliográfica

Muci, L., M. G. Passalia, and A. Iglesias. 2026. Fossil fruits of a new Attaleinae (Cocoseae, Arecaceae): Evidence of a palm grove community during the Early Miocene in northern Patagonia, Argentina. American Journal of Botany 113(6): e70220. https://doi.org/10.1002/ajb2.70220