CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD
Estudian cómo las plantas y los hongos micorrícicos colaboran en la remediación de suelos contaminados
La asociación entre las plantas hepáticas, que son plantas sin tejidos de conducción ni raíces, y los hongos micorrícicos arbusculares facilita la absorción de contaminantes del suelo hasta en un 80%. Este hallazgo resalta el potencial para contribuir tanto a la salud humana como a la restauración de ecosistemas afectados.


En las zonas urbanas, la contaminación del suelo proviene de actividades industriales y domésticas cotidianas tales como los descartes de aceites, el humo de estufas a leña, gases emitidos por automóviles que contienen compuestos tóxicos que se liberan al ambiente. Los Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (HAP) son compuestos químicos que se acumulan en la superficie del suelo y pueden afectar la salud de los ecosistemas y de las personas. Sin embargo, un tipo particular de plantas, las hepáticas, podrían tener un papel clave para la recuperación del suelo, principalmente cuando están asociadas a hongos micorrícicos arbusculares, en simbiosis con la propia planta.
Especialistas del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA, CONICET-UNCo), en colaboración con la Universidad de Granada, desarrollaron un estudio que explora la interacción biológica entre las plantas hepáticas, que crecen como una alfombra en lugares húmedos, y este tipo de hongo para estrategias de fitorremediación. Los resultados de este trabajo muestran que logran absorber el contaminante del suelo casi en su totalidad.
“Este trabajo cierra una serie de estudios que utilizan la ventaja de esa asociación entre la planta y los hongos como herramientas para la fitorremediación: fito significa planta y remediación se refiere a la solución de un problema, en este caso la contaminación. Si bien hace tiempo que se estudian estrategias de remediación, casi siempre se usan modelos de plantas que forman raíces en profundidad”, señala el investigador José Martín Scervino (INIBIOMA, CONICET-UNCo), director del estudio. Y añade: “La pregunta que nos hicimos fue: ¿Qué plantas, en lugar de crecer en profundidad, desarrollan un crecimiento más superficial y podrían abordar la contaminación presente en las capas superiores del suelo, como ocurre con los hidrocarburos? Así, elegimos ese tipo de plantas, las hepáticas”.
Scervino destaca que una de las ventajas de investigar estas plantas es su manera de crecer como una “alfombra”, lo que permite levantar y retirar los contaminantes de la superficie, “el uso de este tipo de plantas podría aplicarse a diferentes problemáticas, no únicamente las contaminaciones industriales, sino también las contaminaciones domésticas, específicamente aquellas que afectan las capas más superficiales del suelo”, indica.
Estas plantas son eficientes en la remediación ya que tienen un alto grado de regeneración según el investigador: “Es una de las colonizadoras primarias. Una de las ventajas que tiene es que si las sacan o limpian de los canales donde crecen, en un término de 15 días vuelven a aparecer”.
La asociación que tienen estas plantas con el hongo, “permitiría no sólo remediar hidrocarburos, sino otras problemáticas. Es decir, la potencialidad que tienen estas plantas de incorporar junto con el hongo, diferentes tipos de contaminantes, es muy alta. Así, trabajamos con diferentes escenarios de contaminación, como por ejemplo los microplásticos”, expresa Scervino.
A su vez explica sobre los hongos: “Las micorrizas arbusculares, particularmente, no pueden vivir solas, siempre necesitan de la planta para poder vivir. Si la planta no está, el hongo micorrícico no se desarrolla. Para estudiar al hongo o cómo actúa siempre tiene que estar asociado a la planta obligatoriamente, sino el hongo se muere”.
En cuanto a la fitorremediación, Scervino resalta que “el desarrollo de herramientas de biorremediación o fitorremediación que combatan estas contaminaciones es importante. Estas tienen el agregado de poder quitar del ambiente múltiples contaminantes”.
Para finalizar, reflexiona: “Encontrar que, dentro de las estructuras de intercambio de nutrientes entre ambos organismos, el hongo introduce contaminantes en la planta cuestiona lo que se conocía acerca de la simbiosis en sí misma, cómo un organismo que beneficia a la planta ingresa contaminantes a la misma. A nivel científico, nos permite plantearnos nuevos interrogantes sobre la especificidad del transporte, los mecanismos implicados y su posible regulación en contextos de remediación ambiental”.
Referencia Bibliográfica
Storb, R., Svriz, M., Aranda, E. et al. Asociación entre una hepática y hongos micorrícicos arbusculares: una estrategia prometedora para la fitorremediación de hidrocarburos aromáticos policíclicos. Mycorrhiza 35 , 44 (2025). https://doi.org/10.1007/s00572-025-01217-4
Por Mariela Méndez - Área de Comunicación del CONICET Patagonia Norte